Google es tu amo y señor
En una página nicho, tus ingresos son proporcionales al número de personas que visitan tu web. Por ejemplo, si tu porcentaje de conversión es del 1% y cada comisión es de 10 euros, 1000 visitas te generarán 100 euros. Multiplica tus visitas por 10 y multiplicarás tus ingresos por 10.
El problema es que como tu volumen de tráfico depende de Google, tus ingresos también dependen de Google. Un cambio de algoritmo o la llegada de nuevos competidores pueden hacer que de un día para otro tus ingresos se reduzcan a cero.
No sé tú, pero yo no dormiría tranquilo sabiendo que en las oficinas de Google alguien tiene un botón capaz de hacer que mi sueldo pase a ser 0 de la noche a la mañana…
La forma de reducir tus niveles de riesgo es la misma que cuando inviertes en bolsa: diversificar. Puedes tener muchas páginas nicho (raro sería que se hundiesen todas a la vez), o tener otras fuentes de ingresos además de tu página nicho, pero nunca nunca nunca te la juegues a una sola carta. Estás avisado.
4. El SEO es la habilidad más importante
Hay dos tareas fundamentales que debes realizar sí o sí en una página nicho: crear contenido y posicionar ese contenido en Google.
La creación de contenido es muy importante, ya que va a determinar tu tasa de conversiones y también va a influir en tu posicionamiento en buscadores. Sin embargo, de nada sirve que tengas los mejores artículos del mundo si nadie los lee. Por eso, la habilidad verdaderamente importante y que debes dominar si quieres que tu página tenga éxito es el SEO.
En una página nicho la optimización en buscadores es la verdadera clave, ya que Google es tu principal fuente de tráfico (y por tanto de ingresos). Deberías invertir el 90% de tus recursos en aprender, experimentar y hacer SEO.
Dos recomendaciones importantes respecto al SEO:
- Nunca contrates a alguien para que lo haga por ti. Si cualquiera de esos “expertos en SEO” supiese posicionar una página desde cero, posicionaría sus páginas y se haría rico en vez de vender sus servicios a otros. Así que yo personalmente no me fiaría, ya que un mal SEO puede hundirte una página por completo. Lo que sí que puedes hacer es comprar links concretos, pero NUNCA dejes tu estrategia SEO en las manos de otros.
- Ten siempre el control de todos los enlaces artificiales que crees hacia tu página. De esta manera, si hay un cambio de algoritmo o te penalizan, puedes solucionar el problema inmediatamente.
Esta dependencia absoluta del SEO es lo que hace que una página nicho nunca pueda ser completamente pasiva. Siempre vas a tener que estar al tanto de las últimas novedades y luchando sin descanso contra el equipo de ingenieros de Google, que cobran una pasta para evitar que gente como tú consiga posicionar páginas artificialmente 
Personalmente, te confieso que el SEO me resulta bastante frustrante porque nunca sabes con exactitud qué es lo que de verdad funciona. Mientras que en un blog cuanto mejores son tus artículos más repercusión tienen, en el mundo del SEO tus acciones pueden tener efectos aleatorios. Un buen SEO debe ser muy metódico y estar experimentando continuamente.
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